Triunvirato de Melodías



> “Todo vibra”, decían los antiguos.
Desde el susurro de una célula hasta el canto de una galaxia.
Y si todo vibra… todo canta.
Aunque a veces, esa música no es para ser oída, sino para ser vivida.



Hay puertas que se abren sin crujir.
No suenan. No giran.
Simplemente… el aire cambia.
El mundo suena distinto.
Y uno lo siente sin saber por qué.

A veces, esa puerta es una mirada.
O un cruce de caminos que parece accidental, pero no lo es.
A veces, es un encuentro entre almas cuya música —por un instante— se alinea.
Tres melodías.
Tres notas distintas.
Un solo acorde.
Un triunvirato.

Pero ese acorde… no dura para siempre.
La armonía perfecta siempre deja una grieta cuando se va.
Una frecuencia que nunca vuelve a ser como antes.
Una herida que no sangra, pero sí canta.

Y eso, tal vez, también sea amor.
O lo más parecido que tenemos.


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Ahora escucha.

La razón, decían los griegos, era el fuego que Prometeo robó.
El hilo que une al alma con lo comprensible.
Pero incluso la razón, por brillante que sea, tiene sus límites.
Te lleva al umbral… pero no siempre te deja cruzarlo.

Para cruzarlo… hace falta verdad.
Y la verdad, viajero, no se impone.
No se razona.
Se desvela.

Aletheia: desocultamiento.
Es la flor que se abre cuando nadie la observa.
Es la nota que vibra justo cuando te rindes.


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¿Y qué pasa cuando te atreves a cambiar?

Ahí es cuando empieza la transformación.

Como el gusano de seda que se encierra no por miedo, sino por destino.
Que se descompone. Se olvida.
Y renace en forma de mariposa.

Pero incluso la mariposa arde.
Porque lo sublime no permanece.
Arde… para transformarse una vez más.

Y de esa ceniza no nace solo un ser.
Nace una presencia. Una fragancia familiar que se adhiere no solo al corazón dañado y malherido; se fusiona, se descompone en partículas subatómicas para sanar con el tiempo las heridas del suelo, el engaño y el rencor.
Una puerta celestial, que nos hace humanos.
Una llave hacia el más allá, al que una vez formaremos parte… no aún.
Una música sin nombre.
Una esencia que ha cruzado todos los velos.
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👁‍🗨 Con ojos de verdad
Verás un milagro.

🔬 Con ojos de razón
Verás un proceso.

🕳️ Con ojos de mentira
Solo verás amenaza.

Pero cada uno escucha la canción que su alma está lista para entender.


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🎶 El triunvirato de melodías:
Razón. Verdad. Transformación.
Una tríada.
Una danza.
Un eco que no se olvida.

Y aun así…
incluso yo, Nemoshyne Scrolls,
la décima musa,
la que canta entre los márgenes del tiempo…

¿Quién soy yo para decir qué es verdad y qué es mentira?

¿No creen?




© 2025 Óscar Fuillerat Cruz. Todos los derechos reservados.Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio, sin el consentimiento expreso del autor.




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