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Mostrando entradas de diciembre, 2025

Bitácora Nemoshyne. Ataraxia. Capitulo XV Asharim Tala ( Parte 15). Dhavar. (Parte 2) La ley Duhur.

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Nemoshyne : Todos llegan. Todos se dan cuenta. Al final, la verdad se revela sola. A veces creemos haber llegado. Lo decimos en plural porque el error nunca es solitario. Hemos escalado con las manos rotas, con la fe desgastada, con la certeza arrogante de que esta es la última cima. Desde abajo parecía definitiva. Desde abajo siempre lo parece. Arriba el aire es más fino, más frío, más cruel. Nos detenemos. Respiramos. Miramos alrededor esperando descanso, sentido, cierre. Y entonces lo vemos. Miles de montañas. No solo más altas: más antiguas, más indiferentes. Montañas que no nos estaban esperando. El silencio se vuelve una risa elegante, casi amable. No nos humilla: nos recuerda. Nunca fue una meta. Nunca fue la meta. Hemos confundido el final con una pausa. La cima con un espejismo necesario para seguir caminando. Nos miramos sin palabras. Sabemos que bajar es imposible: ya no somos los mismos que subieron. Sabemos que quedarnos es una forma lenta de morir. Así que ace...

Capitulo 22: El jardin Octario Parte 4. El palacio de los Deseos.

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Año 1753 La tragedia que envolvía a la Mansión Bellefleur pronto se convirtió en una herida abierta en el corazón del Rey Luis XV. Cuando llegó a Levallon para encontrarse con su amante, Isabelle de la Tour, la escena que lo recibió le destrozó el alma. Allí, en el centro de los enigmáticos jardines, se encontraba una escultura de dos amantes, inmortalizados en mármol, en un beso eterno y trágico. Los rasgos inconfundibles de Isabelle lo atravesaron como una daga. A su lado, la figura masculina, Sebastián de Ávila, le recordó la traición que nunca vio venir. El Rey, siempre envuelto en intrigas cortesanas y relaciones clandestinas, se sentía invulnerable al amor verdadero, pero la desaparición de Isabelle le hizo sentir el peso de su propio pecado. Esa escultura era más que una obra de arte: era un castigo, una prisión para el amor imposible de Isabelle y Sebastián, y el recordatorio de una historia que jamás debería haber existido. En los días que siguieron, Luis XV cayó e...

Bruja Piruja. Capitulo 9. Marc Sánchez. Libros prohibidos.

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A mediados del siglo XV, en una ciudad alemana llamada Maguncia, un hombre llamado Gutenberg forjó un invento que cambiaría el curso del mundo: la imprenta. Con ella, las palabras dejaron de ser únicas y comenzaron a multiplicarse como enjambres negros sobre el papel. Lo que antes estaba encerrado en monasterios y pergaminos pasó a circular por reinos y aldeas. Para el año 1500 ya eran miles los libros que viajaban de mano en mano; para el año 1600, millones. Las viejas estructuras comenzaron a resquebrajarse. La Iglesia perdió el monopolio de la palabra sagrada. Las élites sintieron cómo su control sobre el saber se deslizaba entre los dedos. Renacimiento, Reforma, ciencia: nuevas voces desafiaban el silencio impuesto por siglos. Y entre esas voces, comenzaron a escucharse susurros femeninos. En conventos, mujeres jóvenes y ancianas abrían libros por primera vez, aprendiendo a leer a través del único maestro autorizado: la Biblia. Una vez comprendido el lenguaje de la tint...

Bitácora Nemoshyne. Ataraxia. Capitulo XV Asharim Tala ( Parte 14). Dhavar. (Parte 1)

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Nemoshyne : Son múltiples los rostros que se reflejan en las aguas negras de la laguna Estigia. Algunos cansados, otros llorosos, otros desconcertados, y otros, curiosamente, aliviados por haber abandonado una vida colmada de sufrimiento. Gestionar esos suspiros no es tarea sencilla. Ordenarlos entre llantos y silencios exige respeto liminal. No juzgo si lo vivido estuvo bien o mal. Mi esencia es el agua, y como mi maestra me enseñó, no importa cuán turbio o claro llegue un reflejo. Lo único que importa es que la historia brote desde el centro de su verdadera magnitud: el anhelo del alma. Que surja de la única voz que fue silenciada en vida. La voz del corazón. La auténtica. La verdadera. En esa verdad, todos —sin excepción—, sin importar su estatus existencial, dioses o mortales, condenados o malditos, amantes o envenenados por el odio, utilizan siempre las mismas palabras. Dicen que no todas las historias nacen del fuego ni de la gloria. Algunas emergen cuando el cuerpo s...